Muestra Restrospectiva de lo perdido
En el camino dejamos vivencias, recuerdos y errores. Pero el tiempo no es lineal: a veces, el presente nos concede la oportunidad voluntaria de volver atrás. Esta muestra nace de esa decisión: la de retomar viejas ideas, darles un nuevo lugar y, sobre todo, otorgarles tiempo. Retrospectiva de lo perdido habita ese cruce donde pasado, presente y futuro comparten un mismo espacio.
Durante las últimas tres décadas, mi práctica ha transitado la pintura, el grabado, el dibujo y el arte textil; una constante experimentación con materiales y soportes que desafía lo tradicional. A través de este recorrido, la imagen se fragmenta desde lo formal para revelar nuevas capas de sentido. Así, conviven las abstracciones nacidas de lo figurativo —como en “Flor”— con el extravío consciente de los pensamientos abstractos en la serie “Aleatoria”. En este universo, el color opera como eje y motor absoluto, conviviendo con una búsqueda constante de la identidad política, cultural y autorreferencial.
Les invito a formar parte de este viaje. A entender el camino no como un destino, sino como el proceso creativo mismo; un hacer camino al andar. Si algo me han enseñado estos años es que, en el territorio de la creación, no hay que dar nada por perdido.
Siempre hay algo más.
- Hernán Cesar
SOBRE EL AUTOR Y SU OBRA
Hernán Cesar es artista plástico desde niño. En el colegio industrial, sin una materia artística, el dibujo técnico era la única asignatura que realmente le gustaba, fue ahí donde aprendió a usar herramientas para abordar la geometría y la perspectiva. Mientras se interiorizaba hacía talleres particulares.
Egresó de la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón en el año 2002 como Profesor Nacional de Pintura. Se formé con Carolina Antoniadis y Roberto Firpo en pintura y Cristina Santander en dibujo, fue ayudante de cátedra de Patricio Larrambebere y Eduardo Molinari en Proyectual. Maravillado por los impresionistas y el arte pop, su pintura se volvió figurativa usando como excusa el estudio de la naturaleza en ámbitos oníricos y lisérgicos.
El tamaño de su pintura fue creciendo y para poder transportarla tuvo que cortarla, armar objetos con bisagras, pinturas adentro de pinturas. A partir de ahí, la fragmentación, el corte casual, el rompecabezas forma parte de su obra. La crisis económica post 2001 lo llevó de hacer pinturas gigantes a grabados en pequeño formato. Fue cuando comenzó a trabajar intensamente en técnicas gráficas como serigrafía, litografía y se incorporó como asistente del Centro de Edición de Buenos Aires.
En el año 2005 comenzó a trabajar como montajista en el Centro Cultural Recoleta hasta el día de hoy. Oficio que también realizó en la Galería La Ruche de Jorge Mara e instituciones públicas como la Fotogalería del Centro Cultural San Martín, la Usina del Arte y el Teatro de la Rivera de La Boca. En su búsqueda artística siempre estuvo presente lo gráfico, inspirándose en el papel tapiz, la trama, el patrón, la naturaleza. Una búsqueda incesante donde los motivos pueden ser abstractos u orgánicos. La tela, la impresión, el bordado pueden ser el destino de su exploración e inspiración. La cuadrilla, la simetría, el ritmo siempre presente para manifestar el gran protagonista: el color.
Uso soportes y técnicas que se acercan más a las técnicas industriales como el grabado y el bordado. En el dibujo y la pintura intento emular esas técnicas para despojarlo de gestos o expresiones que normalmente se dan en esas disciplinas. Encontrar belleza en el diseño de una baldosa, azulejo, una camisa o una cortina, lo cotidiano.